VISIóN
Ser un movimiento de discÃpulos laicos que se entrenan para transformar la sociedad con el evangelio.
MISIóN
Apoyar el entrenamiento de lÃderes integrales que transforman su entorno con el evangelio.
Lema
Toda la iglesia necesita entender todo el evangelio para vivirlo en todo momento y participar de toda la misión de Dios.
Declaración de fe ¿Qué creemos?
Creación:
Creemos que Dios es el principio y creador de todo. Su creación es buena pues es fruto de la creatividad y el amor de un Dios por naturaleza santo. La humanidad lleva impresa en sà misma la imagen Divina y la responsabilidad por la mayordomÃa de lo creado. Por esto, el trabajo, la tecnologÃa, la cultura humana gozan de la bendición del creador y contienen algo de su imagen.
Rebelión:
No obstante, el ser humano se rebeló contra el Dios que le habÃa revelado su amor y su bondad. El pecado es un acto de rebeldÃa en el que deliberadamente los humanos rechazamos los designios de Dios y rompimos relaciones con el creador.
Rebelión:
La caÃda distorsiona pero no quita la imagen de Dios en el ser humano. Su cultura, tecnologÃa, cosmovisión y demás ahora deben ser entendidos en parte buenos por causa de la creación, y en parte malos pues están manchados por el pecado. La rebelión humana deteriora la relación de la humanidad con Dios, con sus semejantes y con la creación. Además, el pecado introdujo la muerte al mundo creado por Dios.
Redención:
El plan de salvación de Dios desde el principio ha incluido la sanidad plena de estas relaciones para lo cual ha sido indispensable la constitución de un pueblo con el que se relaciona mediante un pacto y que aprende a vivir con Su presencia.
En Cristo se redefine el pueblo del pacto que goza de la presencia de Dios y se inaugura el reino de los cielos, un gobierno en el que se empiezan a sanar las cuatro relaciones rotas y donde el dominio de Dios empieza a hacerse real en la tierra como sucede en el cielo.
Redención:
Dicha inauguración de un reino superior pone al pueblo de Dios, es decir la iglesia, en un ya pero todavÃa no donde la relación con Dios, los demás, uno mismo y la creación es restaurada pero todavÃa no perfecta; donde el ADN ha de Cristo sido implantado en nosotros pues hemos resucitado a una nueva vida en donde ya hacemos parte de la nueva humanidad, pero todavÃa quedan áreas tanto individuales como colectivas que requieren ser sometidas al gobierno de Dios.
Redención:
Areas donde ya empezamos a desempeñar nuestra misión de reflejar al mundo la imagen de Dios, pero todavÃa hay distorsiones que nos impiden desarrollar nuestro potencial y tarea al máximo. Todo esto nos pone ante la expectativa del regreso del MesÃas y la consumación de la historia.
Consumación:
Creemos que Jesús volverá para reinar definitivamente sobre toda su creación. Creemos que en su regreso tendrá lugar la resurrección de los muertos y quienes seamos de Cristo seremos levantados corporalmente para gozar de una forma de vida glorificada en donde el pecado, la maldad, la miseria, corrupción y enfermedad no tendrán lugar. Creemos que Dios redimirá a toda su creación redimiéndola de manera definitiva de los efectos de la caÃda. El mundo creado será purificado de su maldad y por fin será una morada para Dios.
¿Por qué necesitamos un proyecto as�
Cada generación de creyentes ha tenido que enfrentar el desafÃo de comprender cómo su fe se relaciona con su realidad circundante y cómo puede responder a esta desde una perspectiva cristiana.
Los retos que enfrenta el cuerpo de Cristo actualmente requieren que un mayor número de lÃderes dispuestos y capacitados asuman el llamado de articular sus capacidades, profesiones y pasiones para responder desde el fundamento de una fe sólida a las necesidades de todo tipo que plantea el contexto.
Se puede reconocer que la iglesia hispana está llena de hombres y mujeres que quieren disponerse para tal obra pero no sienten un llamado al pastorado de tiempo completo y no entienden cómo pueden desarrollar un ministerio laico más eficaz desde sus profesiones, talentos, vocaciones e intereses.
Hay la necesidad de entrenar discÃpulos integrales que entiendan cómo conectarse de manera misional con la ciudad para desarrollar propuestas de transformación sociocultural.
Es imperante encontrar la manera de equipar a los laicos de la iglesia para ejercer su misión cristiana sin abandonar sus profesiones, ocupaciones y vocaciones, siendo fieles a la comisión bÃblica y pertinentes para las necesidades del entorno.
Nos preocupa que muchos cristianos:
- No entienden cómo se articula la fe con la profesión u ocupación, cosa que lleva a que muchos jóvenes en edad productiva abandonen la fe abrazando cosmovisiones humanistas, materialistas y rechazando el llamado al discipulado.
- Viven un dualismo en el que piensan que la vida cristiana se vive en privado (dentro de la iglesia o en el tiempo devocional personal) y que su fe no tiene repercusiones para su dÃa a dÃa.
- Tienen el deseo de servirle al Señor y terminan pensando que la única vÃa es renunciar a su profesión u ocupación pues creen que solo el trabajo del pastor, misionero o teólogo es ministerio.